Por: Rubén Romero

Articulista invitado

 

El Maratón de Boston, que se corrió el lunes pasado, arrancó a un grado centígrado, con lluvia, y durante el trayecto hubo ráfagas de viento en contra del flujo de los corredores hasta de 40 kilómetros por hora, lo que hizo que los atletas percibieran la temperatura ambiente en 4 grados bajo cero.

La lluvia, junto con el viento y con el frío, hizo que unos 2 mil 500 corredores fueran atendidos por hipotermia -entre ellos 20 corredores élite-, y que 81 corredores fueran hospitalizados.

En la edición más fría del Maratón de Boston de los últimos 30 años, sólo tres de los 16 africanos élite completaron el recorrido.

El pavimento mojado resta tracción al zapato de corredor al dar cada paso, así se trate de los tenis más caros, lo que se traduce en dos efectos principales: uno es que el tranco del corredor se acorta, y el otro es que disminuye su velocidad.

Cuando la temperatura del cuerpo desciende por abajo de 36 grados el organismo reacciona con un temblor involuntario que genera calor para tratar de compensar el efecto del frío, lo que produce un gasto extra y no controlable de energía, anticipando la aparición de la fatiga.

Todo lo anterior significa algo bien claro: aunque por razones diferentes que el calor, el clima muy frío también afecta el desempeño atlético, aparte de la resistencia del viento.

En condiciones normales, un corredor de élite gasta entre el 6 y el 8 por ciento de su energía para romper la resistencia del viento. Imagine usted lo que “gastará” al enfrentar vientos hasta de 40 kilómetros por hora.

Eso explica que el cronometraje ganador de la estadounidense Desiree Dávila Linden, de 2h 39’54”, sea el más lento desde 1978, cuando el Maratón de Boston aun no ofrecía premios en efectivo.

La verdad es que en 2011 la misma Desiree corrió para 2h 22’38 al quedar segunda en el mismo maratón de Boston, aunque en condiciones de clima muy diferentes, lo que da una idea de los efectos del clima.

En el caso del ganador varonil, el japonés Yuki Kawauchi, que habrá que analizar aparte, el efecto del clima fue importante, aunque no tanto como en la rama femenil. Kawauchi ganó en Boston con 2h 15’58” mientras que su récord personal es de 2h 08’37”.

Recuerda que correr es salud y algo más… mejor calidad de vida.

Twitter: @Romerodromo

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