Por: Rubén Romero

Articulista invitado

 

La idea de que la medalla de finalista del Maratón Ciudad de México fuera cada una de las letras de la palabra México ha tenido un gran éxito, aunque más por razones de coleccionismo que deportivas.

A la edición de 2013 del maratón capitalino correspondió la letra M, y si ese año participaron ocho mil 600 corredores, esa es la mayor cantidad de “coleccionistas” potenciales legítimos, si se cumplen dos condiciones.

Una es que ese total de participantes corriera las seis ediciones, lo que no es nada fácil, y la otra es que la manera de ganar esa medalla fuera corriendo el maratón completo, lo que no siempre se cumple.

Conscientes de esa limitación, los organizadores ofrecieron entregar la medalla con la M en 2014 a quienes corrieran todos los “splits”, que sumaban los 42 kilómetros.

Aquí debe apuntarse que no es lo mismo correr 42 kilómetros de una sola vez y en el día programado que correr esa distancia en parcialidades, aunque debe decirse que la medalla entregada así no fue idéntica a la original.

En 2015, se disparó la cantidad de “maratonistas de chocolate”, que son quienes no corren el trayecto completo, pero sí recogen la medalla. En 2016 hubo más de cinco mil maratonistas de chocolate.

A partir de 2016 empezaron a aparecer ofertas en Mercado Libre, en internet, cotizando las medallas originales en 500 pesos, que, si bien semeja la cuota de inscripción del maratón, también refleja que hay demanda a ese precio.

Lo que sigue es la oferta de los organizadores para este año: quien se inscribió para la edición 2018 durante 2017 tiene derecho a comprar una medalla anterior por 85 pesos, aunque en lugar de “Finisher” dirá “Conmemorativa”.

Eso podría afectar la cotización de Mercado Libre, aunque no tanto para quienes busquen las medallas originales. Lo que sí es un hecho es que ya hay muchas opciones para completar la colección.

Recuerda que correr es salud y algo más… mejor calidad de vida.

Twitter: @romerodromo

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