El conflicto generado por el veto que la IAAF quiso imponer a Rusia en atletismo para los Juegos de Río está lejos de haber concluido.

Russia's Yelena Isinbayeva sprays an adh...Russia's Yelena Isinbayeva sprays an adhesive spray on her pole prior to competing in the women's pole vault final at the athletics event of the London 2012 Olympic Games on August 6, 2012 in London. AFP PHOTO / FRANCK FIFEFRANCK FIFE/AFP/GettyImages

Thomas Bach, el presidente del Comité Olímpico Internacional, la máxima autoridad sobre los Juegos Olímpicos, aseguró en una cantinflesca declaración que “respeta totalmente” la decisión de la IAAF, y autorizó a los atletas rusos que se han apegado a los lineamientos de la WADA (Agencia Mundial Antidopaje) para que puedan participar en los Juegos.

La IAAF acató la propuesta de Bach y advirtió que los rusos que quieran competir bajo su bandera deberán demostrar su inocencia de doping a la IAAF.

Los atletas deberán reportarse con el Secretario General de la IAAF en inglés y aportar la documentación que demuestre su limpieza, que será verificada a través de agencias “confiables” para darles luz verde.

Cualquier relación con entrenadores vetados o reportes incompletos, y en especial largos períodos sin someterse a pruebas antidoping, serían causa de rechazo por parte de un Comité de Revisión creado por la IAAF para este fin.

Son tantos los atletas rusos que “por entrenar en casa” no han sido sometidos a pruebas antidoping, que se especula que sólo será un puñado de ellos los que recibirán el pase.

Esto no ha sido del agrado del presidente Vladimir Putin, quien ha amenazado a la IAAF con acudir a la Corte de Arbitraje en el Deporte.

La situación se complica para Bach, el presidente del COI, de quien se sabe que fue fuertemente apoyado por Putin al invertir 51 mil millones dólares para organizar los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014.

El problema del dopaje ruso se va escalando, de eso no hay duda, como tampoco hay duda de que se trata de conflictos económicos y políticos que superan por mucho el ámbito deportivo, incluso el del dopaje, aunque que dicho sea de paso, fue el disparador de toda esta crisis.

Lo que no debe olvidarse, y que aún no se ha manejado mucho, es la reacción que tendrán los patrocinadores de los Juegos ante esta seria crisis, ya que en el pasado han sido altamente escrupulosos al tratar de mantener limpias sus marcas de las manchas del dopaje.

¿Tendrá Bach y el COI la solidez suficiente para sortear este problema?

Recuerda que correr es salud y algo más… mejor calidad de vida.

kilometro42@prodigy.net.mx

Acerca del autor:

Columnista de las revistas Runner’s World México y Club de Corredores (México). Columnista de atletismo de LocosPorCorrer.com y los periódicos de Grupo Reforma en México. Director Técnico de los maratones de Lala y Monterrey. Autor de “Programa de entrenamiento: Rumbo al Maratón Lala y Monterrey.

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