Por: Rubén Romero
Articulista invitado
El miércoles murió Jeff Galloway, a los 80 años, uno de los autores de entrenamiento para maratón que más impacto tuvo en el «boom del running» en Estados Unidos durante la década de los 80.
Galloway fue contemporáneo de autores como Jim Fixx (The Complete Book of Running) y Arthur Lydiard (Running with Lydiard), antes de la llegada de las redes sociales, cuando el running se promovía a través de libros y conferencias.
La propuesta de Galloway fue tan sencilla como eficaz: intercalar breves porciones de caminata rápida a su carrera cada cierto tiempo durante el maratón.
El uso de ese método fue importante para corredores de más de 3 horas y 30 minutos en el maratón: el porcentaje de abandonos disminuyó y los cronometrajes de llegada a la meta se redujeron.
Galloway «democratizó» el maratón al hacerlo accesible para muchos más corredores. Les dio la oportunidad de bajar el ritmo, caminar y seguir practicando el deporte de por vida.
Su lógica tiene sentido: al interrumpir la carrera se corta la acumulación de los factores de la fatiga, lo que permite correr mayores distancias.
Se interrumpe la acumulación del ácido láctico y del calor corporal que se genera al correr, se frena la deshidratación y se prolonga el uso de las reservas de glucógeno.
A Galloway lo antecedió Tom Osler, un ultramaratonista especializado en carreras de 100 millas, quien corría 15 minutos y caminaba 5 durante sus competencias, lo que le permitía duplicar la distancia que podía correr al compararla con correr de forma continua.
La diferencia es que, mientras para Osler la combinación era fija (15/5), para Galloway es variable, pues maneja porciones de correr que van desde 5 hasta 15 minutos, combinadas con caminata que va desde uno a 5 minutos. Una práctica efectiva es 13 minutos de carrera por 2 de caminata.
El Journal of Science and Medicine in Sport reportó un estudio realizado con 42 corredores recreativos que entrenaban para su primer maratón. Una parte corrió su maratón de manera continua, mientras que el resto hacía un minuto de caminata cada 2 kilómetros.
Quienes corrieron de manera continua promediaron 4h y 7′ en su maratón, mientras que los que hacían el minuto de caminata promediaron 4h 14′.
Pero esa fue sólo una parte del resultado. El 40 por ciento de quienes corrieron sin hacer caminata llegaron a la meta en estado de «agotamiento extremo», mientras que entre quienes hicieron el minuto de caminata apenas el 5 por ciento llegó en esas condiciones. Esto da una idea de cómo conviene empezar a correr un maratón.
Recuerda que correr es salud y algo más… mejor calidad de vida.
Correo electrónico: azteca_42@hotmail.com
