El balón está en la yarda 7, quedan solo 5 segundos en el reloj y los Chiefs están abajo en el marcador 38-34, el quarterback Patrick Mahomes se acerca a la linea de golpeo y comienza a dar las últimas instrucciones antes de pedir el hut a su centro….

Durante todo el partido, Mahomes ha batallado con la agresiva y ágil defensiva de los Saints, ha salido hacia las bandas y luchado por su vida, como en esa serie del tercer cuarto cuando corrió hacia el lado derecho y lanzó sobre la marcha un pase de touchdown desde el medio campo al receptor Tyreek Hill.

El joven y carismático pasador tiene en el encuentro, otro par de envíos a las diagonales, uno con el recibidor Sammy Watkins y el restante con el ala cerrada Travis Kelce, además de que por tierra anotó con un acarreo de 9 yardas, el cual le costó un golpazo del esquinero Marshon Lattimore una vez que llegó a zona prometida. Los otros puntos de los Jefes, han caído gracias a cortos goles de campo conectados por Harrison Butker.

El duelo jugado en el Mercedes-Benz de la ciudad de Atlanta, ha cumplido realmente con las expectativas, la ventaja ha cambiado de manos 5 veces y los fuegos artificiales han llenado de júbilo a los aficionados, y como no iba a ser así, si enfrente están los equipos con los mejores récords en la temporada.

Por Nueva Orleans, el mariscal de campo veterano Drew Brees se ha visto impresionante, es cierto que fue interceptado por el profundo veterano Eric Berry en el segundo cuarto y ha sido capturado detrás de la linea en 3 ocasiones, pero eso no opaca las 387 yardas que lleva por la vía área y los 4 pases de touchdown que ha conseguido, 3 de ellos con el running back Alvin Kamara, quien se perfila para ser nombrado el MVP del encuentro.

Y es que Brees, se ha aprovechado de lo endeble que es la unidad de contención de Kansas City, como lo hicieron innumerables quarterbacks durante la campaña, pero aún así los Santos están en riesgo de perder el campeonato si su defensa no logra parar por fin a ese “demonio” llamado Mahomes.

La última jugada pues, está en vías de ejecutarse, el centro ha puesto el ovoide en manos de Mahomes, y…..¡Zas!, me despierta la alarma de mi celular, tardo un rato en despabilarme, pero en cuanto lo hice volví de golpe a la realidad, todo lo anterior jamás había sucedido.

Sentí en ese instante una especie de impotencia y contrariedad, el gran domingo, el que solo disfrutamos una vez al año, no se dio esta vez como lo esperábamos, nos emocionamos poco y lo único rescatable fue lo de la continuación de la renombrada dinastía de los Pats.

En los hubiera quedará entonces, ese juegazo, ese Super Bowl LIII, que pudieron haber protagonizado Chiefs y Saints, el cual los aficionados no tuvimos la oportunidad de vivir, gracias en gran parte a los oficiales y al innombrable Dee Ford…..¡que pena!

Correo electrónico: ferben@gremradio.com.mx

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