PRIMERA PARTE

La primera mitad de la final del futbol mexicano la ganó Cruz Azul, vino a Torreón por el resultado y lo logró, un gol de esos circunstanciales, de rebotes, –aunque Don Adolfo diga que fue un golazo, para mí la suerte tuvo mucho que ver– para quien diga que la suerte no existe en el deporte, ahí está un ejemplo. Lo que no es suerte es el planteamiento que propuso Reynoso: él quería el empate o perder por un golecito, y si se le da el triunfo, como así fue, pues qué mejor. Presentó una alineación con cinco defensas, cuatro mediocampistas y un solo delantero. Almada lo sabía, alineó con Ayrton y Otero por las bandas, en punta el “Mudo” Aguirre, al que recibió Aguilar con un santo madrazo como para poner quieto al muchacho –¿el árbitro? Bien, gracias–, y la mejor media cancha que pudo ofrecer: Cervantes, Gorriarán y Valdés. La defensa resolvió muy bien los problemas, incluso aquella jugada donde el ”Cabecita” le hace un quiebre a Doria y éste lo resuelve como un crack. ¿El gol? Como dije, una serie de rebotes, donde al final Ayrton termina por ponerle el balón a Romo. Acevedo, como siempre en plan grande a la hora buena. Lo cierto es, en resumen, que Cruz Azul vino por el resultado y Santos Laguna no tuvo la capacidad para vencer la muralla. 

Los Guerreros irín a México con la desventaja de un gol, Cruz Azul llegaría al Estadio Azteca, sí, como el gran favorito, pero siempre acompañado por el miedo de no ganar esa final.

SEGUNDA PARTE. 

“Nada es verdad, nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira”n reza este refrán, que no es más que la puritita verdad, por eso es refrán, ¿o no? Cruz Azul tenía que ser campeón, su planteamiento en los dos partidos así lo demuestra, no querían arriesgar nada. Sabían de antemano que con un contragolpe podían matar al Santos Laguna, y así fue. Además, los laguneros eran un equipo a modo, como para tapar cualquier cosa, como los golpes que le dio Aguilar al “Mudo” Aguirre en el primer partido, o el pisotón que con toda la mala intención le dio al minuto 7 del primer tiempo en el partido del domingo, de lo cual ni se habló. Mencionar la patada que le da por Giménez por detrás a Doria, el cual reacciona con un pechazo provocando la gresca y siendo acusado por impotencia; de la acción de Gimenitos nadie habló. ¿Qué decir del gol? Un gol a todas luces en fuera de lugar: Fernández participa e interfiere en la jugada, caso contrario debió quedarse parado. Santos Laguna no es el América, las Chivas o los Pumas, con ellos no se pueden hacer estas cosas, porque la visión y la influencia de estos equipos en los medios es diferente. Siempre me haré la pregunta: ¿Si hubiera sido al revés? ¡Gol del Santos Laguna, anulado por interferir en la jugada!

Y no, no soy mal perdedor, es simplemente lo que vi. ¿Qué puedo decir de los Guerreros? ¡Que jugaron a morir!, ¡qué llegaron hasta la final con lesiones, con novatos, con un técnico que supo manejar los partidos y a su gente! En La Laguna estamos satisfechos. La encomienda era difícil, sin embargo, demostraron que los Cementeros nunca fueron superiores y que se perdió porque así es el deporte. “Y si en un partido de futbol, gana un equipo, pos el otro pierde” Filósofo de Güémez. 

Hace 25 Santos se ganó con un gol en fuera de lugar, que nos lo han restregado hasta la fecha. ¿Ahora resulta que no sabemos perder? Estamos a mano. 

¡Hasta la próxima!