AL LARGUERO

Por: Alejandro Tovar Medina

Articulista invitado

El modernismo y la tecnología tiran a la basura las tradiciones, por lo tanto el hombre que sobrevive, queda expuesto entre sus pasiones y limitaciones, físicas, técnicas y mentales, sobre todo en el futbol actual, que ya no se puede entender con el alma limpia, así que la gente queda confusa y en su escaso ego y, subida de ilusión, suele creer que también hay fantasmas amistosos.

Quiere ser informado y solo es inducido a un sistema de manipulación en medios, que maquillan información y moldean ideas que van persuadiendo al cliente hasta verlo atrapado en su ideología. El modernismo periodístico no conjuga con las revelaciones culturales y deportivas, sino que se suma a propósitos encaminados a favorecer la mercadotecnia y la adoración de falsos ídolos.

Es el tiempo del reinado de la especulación, donde los comentaristas quisieran entrar a cabecear en un espacio, mientras fabrican sus técnicas para crear una imagen que favorezcan sus campañas, intereses o empresas. El domingo fueron encima del paisano Jorge Sánchez, cuyo error de cálculo permitió el 2-1 de Funes Mori, en una desgracia total. Pero no se agitaron a explicar que América dejó corta su producción pese a superar a Rayados en todo el proceso del primer tiempo, porque en su política de salvamento es menester buscar un culpable. Escogieron a Jorgito.

En sus afanes de control social, impuesta ya la mercadotecnia sobre la marcha, incrustando anuncios sobre la imagen y relevándose los narradores como locutores comerciales, con la mirada solo en un equipo y la vista nublada para los de enfrente, fomentan que la pasión se reduzca con las expresiones vulgares y simples de sus especialistas. Todo se mezcla como en una licuadora.

A falta de calidad informativa, el camino es abordar los temas de especulación y los espacios televisivos se tornan en luchas internas, donde unos celebran y otros cuestionan y forcejean lo que se transforma en un sistema de presentación, salvo muy escasas excepciones. ¿Será eso lo que nos merecemos como auditorio o tal vez han acertado y explotan lo que muchos fans prefieren?

Vangioni, fue perdonado por Ramos de una segunda amonestación, bien merecida y fue el primero en agradecer la lesión de Ibarra, que en 25 minutos lo hizo ver fatal. Recién Yuri había cantado, con propiedad y sin equivocarse, el himno nacional, cuando tal vez debió ser una cumbia o mejor, un tango de Gardel, porque en esos equipos “mexicanos” la mayoría son extranjeros. Cada giro o golpe de la vida, se aprende algo. Tal vez nos falte voluntad de adaptación.

Solamente los conocedores de la persecución desarrollan una independencia intelectual, la gente que observa y tiene la libertad del anonimato, puede ingresar al escenario de la vida con una actitud furtiva de espía, no para descalificarlo todo, sino para seleccionar lo que le rodea. Son temas del futbol y de la existencia, como igual es el deseo unánime de que podamos ser mejores en 2020, es un gusto percibir su preferencia y rezar porque tengan todos, salud, alegría y amor.

Correo electrónico: arcadiotm@hotmail.com