Como dijo el recientemente fallecido José José, ya lo pasado pasado y, aunque aquí si interesa, se debe mirar al frente ya con la dura lección aprendida en la Liguilla. Comienza ya el armado de la versión 2020 de Santos Laguna y el objetivo no debe ser otro que conservar esa mística de juego que Guillermo Almada imprimió en sus jugadores y aspirar nuevamente al protagonismo.

Será muy pero muy difícil repetir la dosis de números del Apertura 2019 puesto que los 37 puntos, el liderato y los 40 goles pusieron una vara muy alta para los Guerreros, y si a esto le sumamos que los rivales ya conocen como se paran sobre la cancha y, por consecuencia lógica, cómo hacerles daño, podremos entender el tamaño del reto que tiene ante sí el técnico albiverde.

Sin temor a equivocarme hoy vuelvo a decir lo mismo que dije desde junio pasado: imposible saber los resultados que tendrán pero sí puedo asegurar que el aficionado albiverde se va a seguir divirtiendo, va a seguir pegado al filo de su butaca o del sillón que tenga frente al televisor, puesto que no está en los planes de Almada el cambiar su idea de juego, no al menos durante la etapa de torneo regular.

Se dice mucho y se dice bien, que si se tiene una clara idea de juego y se desarrolla correctamente sobre la cancha se está más cerca de los triunfos que de las derrotas, y eso lo tienen claro en La Laguna; el equipo seguirá jugando con la tan famosa presión alta, con los centrales a 40 metros de su propio arco, buscando la pelota y tratando de tener el control del juego. Entonces, ¿en qué se debe modificar? Desde mi particular punto de vista serían detalles mínimos pero importantes sin duda alguna, se tienen que entender mejor los tiempos del juego y se debe saber manejar un marcador. No le voy a pedir al DT que modifique y traicione esa esencia guerrera que le dio tanto durante el torneo regular pero que le quitó todo en la fase de cuartos de final.

Imposible recriminarle lo que tanto le elogiamos, pero insisto y asumo que el propio entrenador lo tiene claro, el ajuste está en el aparato defensivo y los 25 tantos recibidos en 18 fechas se lo indican. Y por aparato defensivo me refiero desde la media cancha hasta su portero, no me malinterpreten porque no estoy pidiendo la cabeza de algún jugador ni mucho menos, pero sí creo que se tienen que corregir esos aspectos ya que los rivales ya saben bien en  dónde está el punto débil de los albiverdes.

En fin, estoy seguro de que tanto el cuerpo técnico como la directiva lo saben y buscarán corregirlo de la mejor manera posible. Por lo pronto queda esperar por ver esos ajustes durante la pretemporada para que, al inicio del torneo volvamos a ver a ese equipo que sorprendió a propios y a extraños.

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